Son características que surgieron este año con las nuevas entidades que se suman al Relevamiento Social Comunitario.

La edición 2020 del Relevamiento Social Comunitario tiene nuevos rasgos que llegaron de la mano de las cooperativas que se suman para realizar este trabajo en sus localidades.

Varias entidades plantearon la posibilidad de realizar el relevamiento no sólo en el lugar donde se asienta la entidad cooperativa, sino también en otras localidades donde brindan sus servicios, recabando los datos de manera diferenciada.

Se trata de las cooperativas de General Acha (La Pampa), que definió realizarlo además en Colonia Santa María, Perú, Quehué y Unanue; San José (Buenos Aires), que también lo va a efectuar en Santa María y Santa Trinidad; Villa de Soto (Córdoba), que sumó a Tuclame, Bañado de Soto y Paso Viejo y Guatraché (La Pampa), que también lo realizará en la localidad de General Campos.

“Definimos sumar a varias de las localidades donde la cooperativa le presta servicios. Nos pareció interesante para generar un insumo informativo sobre cada una que nos permita pensar nuevos servicios, así como ofrecerles esta información para que puedan potenciarse productivamente”, indicó Juan Allende, consejero de la Cooperativa de Servicios Públicos de Villa de Soto. 

En relación a este tema Diego Schmidt, de la Cooperativa de San José, sostuvo que “para nosotros es muy importante conocer la situación de cada localidad, ya que si bien su origen y antigüedad es similar, todas cuentan con características propias que hacen a su desarrollo. Esta herramienta va a permitir identificar con mayor precisión estos rasgos para enfocar nuestros futuros proyectos y colaborar con su crecimiento”.

Más de un relevador

Por otro lado, este año varias cooperativas designaron a más de una persona para realizar el trabajo de campo. Dentro de los motivos de esta decisión estuvieron el reparto de la carga horaria en el caso de que fueran empleados de la entidad, la envergadura del lugar o el hecho de relevar más de una localidad. Las entidades que definieron este esquema de trabajo fueron Bariloche, General Acha, Guatraché, San José, Rojas, Tres Arroyos, Del Viso, Morteros, Villa de Soto y Río Tercero. 

Sobre esta decisión Luis Barrales, consejero de la cooperativa de Bariloche, aseguró que “el ejido urbano de la ciudad es uno de los más grande del país y a eso le sumamos la localidad de Dina Huapi. Por esto creemos que es conveniente incluir a dos personas que pensamos son las indicadas para desarrollar este trabajo”.